Se construye en base a históricos de gasto, contratos vigentes, estado de infraestructura y proyecciones de mantención. Se desglosa por partidas críticas y se ajusta considerando inflación y contingencias esperadas.
Se realiza un seguimiento mensual comparando presupuesto vs gasto real. Las desviaciones se analizan por partida y se aplican ajustes operativos o renegociaciones para corregirlas.
Cada gasto debe contar con respaldo documental, validación contra contrato o servicio prestado y correcta imputación contable. Además, se aplican conciliaciones bancarias periódicas.
Mediante reportes claros, acceso a documentación, trazabilidad de cada movimiento y comunicación constante con el comité de administración.
Se aplican procesos escalonados: notificación, seguimiento, acuerdos de pago y, en caso necesario, cobranza judicial, resguardando la liquidez del edificio.
A través de un plan anual basado en fichas técnicas, normativas vigentes y estado real de equipos e instalaciones críticas.
Ascensores, sistemas eléctricos, bombas de agua, redes sanitarias, sistemas contra incendios y estructuras comunes del edificio.
Se evalúan según nivel de riesgo, impacto operativo y urgencia, priorizando siempre la seguridad y continuidad del funcionamiento del edificio.
La preventiva evita fallas mediante revisiones programadas; la correctiva actúa una vez que el problema ya ocurrió, generalmente con mayor costo.
Se desarrollan mediante diagnóstico técnico, múltiples cotizaciones, evaluación financiera y aprobación del comité antes de su ejecución.
A través de procesos de cotización comparativa, evaluando experiencia, cumplimiento, costos y referencias en servicios similares.
Mediante indicadores de cumplimiento, tiempos de respuesta, calidad del servicio y seguimiento continuo.
Al menos una vez al año o ante cambios relevantes, con el objetivo de renegociar condiciones y optimizar costos.
Se aplican medidas contractuales, se generan alertas y, si es necesario, se reemplaza mediante un nuevo proceso de selección.
Mediante optimización de contratos, eficiencia energética, control de consumos y eliminación de gastos innecesarios.
Analizando desviaciones presupuestarias, comparando históricos y monitoreando consumos anómalos.
Permite automatizar procesos, mejorar control financiero y entregar visibilidad en tiempo real de la gestión.
Contratos de servicios, consumo energético, mantenciones mal planificadas y proveedores sobredimensionados.